El mercado automotor chileno cerró 2025 con señales de recuperación moderada y transformaciones estructurales que comienzan a redefinir su composición. Según el balance anual de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), durante el año se comercializaron 310.598 vehículos livianos y medianos, lo que representa un crecimiento de 2,7% respecto de 2024, aunque aún por debajo del promedio histórico de la última década. En este escenario, dos tendencias destacan con claridad: el fuerte predominio de vehículos de origen chino y el avance sostenido -aunque todavía incipiente- de las tecnologías de cero y bajas emisiones.
China: el principal origen del mercado chileno
Uno de los hitos más relevantes del año fue la consolidación de China como el principal país de fabricación de los vehículos que ingresan al país. De acuerdo con ANAC, el 41,4% de los vehículos livianos y medianos comercializados en 2025 fueron fabricados en China, una participación que se ha incrementado de manera sostenida durante los últimos años y que hoy posiciona al país asiático muy por sobre otros orígenes tradicionales como Japón, Corea del Sur o Europa.
Este fenómeno no solo responde a una mayor oferta, sino también a una estrategia de adaptación al mercado local, con modelos que integran equipamiento tecnológico, mayores estándares de seguridad y una amplia gama de motorizaciones, incluyendo alternativas electrificadas. A ello se suma una mayor competitividad en precios y una rápida capacidad de respuesta frente a los cambios normativos, como la entrada en vigencia de la norma Euro 6c en septiembre de 2025.
El informe de mercado de ANAC también destaca avances en eficiencia energética. Los vehículos vendidos en 2025 fueron, en promedio, 9,2% más eficientes en consumo de combustible que los comercializados en laúltima década, alcanzando un rendimiento medio de 16,9 km/l y una reducción relevante en las emisiones de CO2. Sin embargo, el parque sigue estando mayoritariamente compuesto por vehículos a combustión interna.
En términos de preferencias, los SUV continuaron liderando el mercado con 51,1% de participación, seguidos por camionetas (20,4%), vehículos de pasajeros (17,5%) y comerciales livianos (11%). Esta configuración refuerza el desafío ambiental del sector, considerando el peso que tienen estos segmentos en consumo energético y emisiones.

Electromovilidad: crecimiento acelerado desde una base baja
En paralelo, el Informe de Ventas de Vehículos Cero y Bajas Emisiones de ANAC confirma que 2025 fue un año de fuerte crecimiento para las nuevas tecnologías, aunque aún lejos de una masificación real. Durante el año se comercializaron 35.443 vehículos de cero y bajas emisiones, lo que representa un alza de 85,6% respecto del año anterior y una participación de 11,4% del mercado total.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por los vehículos electrificados no enchufables -microhíbridos e híbridos convencionales- que concentraron más del 75% de las ventas del segmento. En contraste, los vehículos eléctricos puros (BEV) y los híbridos enchufables (PHEV) alcanzaron una participación combinada de apenas 2,8% del mercado, reflejando que Chile aún se encuentra en una fase de adopción temprana de la electromovilidad.
La combinación entre el liderazgo de los vehículos de origen chino y el avance gradual de la electromovilidad plantea nuevos desafíos para la industria, el Estado y los consumidores. El reto hacia adelante será acelerar la transición sin profundizar brechas territoriales ni sociales, asegurando que la movilidad más limpia y segura llegue no solo a grandes flotas o segmentos de altos ingresos, sino también a regiones, pymes y familias de clase media.




