El INE contabiliza 6.592.807 vehículos en circulación. Es un vehículo cada 3,05 habitantes y un parque diez por ciento más grande que antes de la pandemia. Pero el dato que más le importa al aftermarket no es cuántos son: es cuántos años tienen.
Chile tiene hoy 6.592.807 vehículos en circulación, según el Instituto Nacional de Estadísticas. Puesto de otra forma: un vehículo por cada 3,05 habitantes, alrededor de 328 por cada mil personas. El parque creció cerca de un diez por ciento respecto de los niveles previos a la pandemia, y en 2023 se entregaron 6.538.727 permisos de circulación, un 4,6% más que el año anterior. Son cifras grandes, pero por sí solas no dicen mucho. Lo que las vuelve relevantes para nuestro sector es cruzarlas con una segunda variable: la antigüedad.
Un parque que envejece, y eso no es una mala noticia
El vehículo promedio en Chile tiene 10,6 años, según ANAC. No es una anomalía local. En Estados Unidos el promedio llega a 12,8 años y en Europa supera los 14, camino a los 16 en 2034. En todos los mercados ocurre lo mismo y por las mismas razones: los vehículos nuevos subieron de precio por sobre los sueldos, hay incertidumbre sobre qué tecnología conviene comprar, y los autos simplemente duran más que antes. Para quien vende autos nuevos, eso es un problema. Para quien vende repuestos y presta servicio técnico, es exactamente lo contrario.
El auto fuera de garantía es el cliente de nuestros socios.
Un vehículo dentro del período de garantía se atiende, casi siempre, en el concesionario de la marca. Uno fuera de garantía elige. Y cuando elige, la mayoría llega al taller independiente y al comercio especializado de repuestos. Con un parque que promedia 10,6 años, más de la mitad de los vehículos que circulan en Chile ya está fuera de garantía. Ese es, literalmente, el mercado del aftermarket chileno.
Pero el auto que sale de garantía cambió Hay un matiz que conviene no perder de vista.
El vehículo que sale de garantía hoy no se parece al que salía hace diez años. Trae electrónica de control distribuida en decenas de módulos, sensores en el frente y en el perímetro, y cada vez con más frecuencia sistemas de asistencia a la conducción que exigen procedimientos de calibración después de una reparación. El negocio no se achica: se pone más técnico. Y eso define en qué hay que invertir —herramientas de diagnóstico, formación, acceso a información técnica— para seguir siendo la alternativa que ese parque elige.
Qué significa para las empresas asociadas
El volumen está y va a seguir estando. Un parque de 6,6 millones de unidades con una edad promedio en alza garantiza demanda de mantención y reposición por años. La competencia se resuelve por capacidad técnica, no por precio. A medida que el parque se complejiza, el diferencial deja de ser el descuento y pasa a ser saber atender el vehículo. La confianza del consumidor es un activo. Un cliente que ya no cambia su auto cada cinco años necesita saber a quién le compra. Ahí es donde el Sello de Confianza y Transparencia en Repuestos, que exhiben las empresas asociadas a CAREP A.G., cumple una función concreta.
El parque chileno en cifras
6.592.807 vehículos en circulación (INE)
1 vehículo cada 3,05 habitantes
≈ 328 vehículos por cada mil personas
+10% de crecimiento respecto de la prepandemia
10,6 años de antigüedad promedio (ANAC)




