Por Hernán Quezada H.
Presidente CAREP A.G.
En el transporte, la movilidad no depende solo de vehículos nuevos o tecnologías emergentes. Depende, en gran medida, de una cadena silenciosa, técnica y altamente especializada que permite que millones de vehículos sigan operando cada día: el ecosistema del aftermarket. En ese entramado, los importadores, distribuidores y talleres especializados cumplen un rol estratégico que va mucho más allá de la venta de repuestos. Son actores clave en la seguridad vial, la continuidad operacional y la sostenibilidad del parque vehicular del país.
Los importadores y distribuidores de repuestos son la primera línea de garantía de calidad. Su responsabilidad comienza mucho antes de que un componente llegue a un mostrador o a un taller. Seleccionar proveedores, validar certificaciones, asegurar trazabilidad, gestionar logística internacional y mantener stock disponible implica una visión técnica, comercial y regulatoria de alto nivel. Gracias a este trabajo, el mercado chileno puede acceder a repuestos confiables, compatibles con las exigencias locales y alineados con estándares internacionales de seguridad y desempeño.
En un contexto donde la flota envejece, las exigencias normativas aumentan y la operación es cada vez más intensiva, contar con repuestos de calidad no es un lujo: es una condición básica para la seguridad y la eficiencia del transporte. Un repuesto correcto, con respaldo técnico, puede extender la vida útil de un vehículo, reducir fallas críticas y optimizar costos operativos. En ese sentido, los distribuidores no solo abastecen el mercado; protegen la operación del país.
Pero un buen repuesto no alcanza por sí solo. La instalación profesional en talleres especializados es el segundo eslabón crítico de esta cadena. Talleristas capacitados, con herramientas adecuadas y acceso a información técnica, son quienes convierten un componente en una solución real. La correcta instalación, calibración y mantención define si un repuesto cumple su función o se transforma en una falla prematura. Los talleres profesionales son, en la práctica, garantes de la seguridad vial, el confort y la confiabilidad de los vehículos que circulan por nuestras rutas.
En este ecosistema, CAREP cumple un rol articulador y estratégico. La Cámara no solo representa a las empresas del sector, sino que impulsa estándares, promueve la profesionalización, genera conocimiento técnico y fortalece la relación entre importadores, distribuidores, talleres, instituciones formativas y autoridades. Su labor contribuye a elevar el nivel del aftermarket chileno, promoviendo buenas prácticas, capacitación continua y una visión de largo plazo para la industria.
El aftermarket moderno ya no es un mercado transaccional. Es un sistema técnico, regulado y altamente especializado, donde cada actor tiene una responsabilidad clara. Importadores y distribuidores garantizan calidad y disponibilidad. Talleres especializados aseguran instalación correcta y mantención profesional. CAREP articula, representa y proyecta el sector hacia estándares cada vez más altos.



