Por Marco Soza
Los residuos y lodos (sludge) en la culata y en el interior del motor surgen principalmente por el envejecimiento del aceite cuando los cambios se extienden más de 6 meses o los kilómetros recomendados o las exigencias a las que se someten son severas. El aceite pierde sus propiedades detergentes, dispersantes y antioxidantes con el tiempo, permitiendo la acumulación de depósitos por oxidación, contaminación con agua, combustión incompleta, ácidos y partículas.

Causas principales del envejecimiento del aceite y formación de daños
- Oxidación: El aceite reacciona con oxígeno, formando peróxidos, ácidos y compuestos poliméricos que se convierten en barniz (varnish), lodos y depósitos. Esto ocurre más rápido con altas temperaturas, trayectos cortos, idling excesivo o contaminación.
- Degradación térmica y por cizallamiento: El calor extremo y las fuerzas mecánicas rompen las moléculas, generando insolubles que se pegan a superficies calientes.
- Contaminantes: Partículas metálicas, hollín, polvo y humedad aceleran la formación de lodos, obstruyendo conductos y reduciendo la lubricación.

Daños causados por lodos y depósitos en el motor
- Obstrucción de galerías y orificios: En la culata, tapa de válvulas y árbol de levas, cortando el flujo de aceite produciendo mala lubricación en taqués hidráulicos, balancines y válvulas.
- Desgaste prematuro: Árbol de levas rayado o gripado (reparación costosa, a veces culata nueva), aumento de fricción en pistones, bielas y cojinetes.
- Problemas en válvulas y distribución: Taqués pegados (traqueteo agudo), pérdida de compresión, humo azul/negro y consumo excesivo de aceite.
- Sobrecalentamiento y falla de junta de culata: Aceite sucio no enfría bien, conlleva deformación o grietas en culata.
- Fallo en tensor hidráulico: Cadena o correa floja favorece salto de dientes o rotura, y con ello el choque válvulas-pistones y finalmente tendremos un motor destruido.
- Reducción general de vida: Mayor desgaste acelera partículas metálicas, llevando a fallas graves o motor irrecuperable.
Rol del buen aliado. El filtro de aceite en la reducción de fallas
Un filtro de calidad (premium/original) es clave para mitigar estos daños:
- Retiene partículas de 20-40 micrones (eficiencia 95-99% a 20 µm; premium hasta 10-20 µm con >98%).
- Elimina contaminantes antes de que circulen: metal, hollín, suciedad y precursores de lodos.
- Reduce la carga de insolubles en el aceite → menos oxidación y formación de barniz/sludge.
- Mantiene presión y flujo constantes → mejor lubricación y menor desgaste (estudios muestran hasta 50-70% menos desgaste con filtración fina).
- Prolonga la vida del aceite y del motor, especialmente con sintéticos que combaten activamente depósitos.

Recomendaciones para prevenir
- Cambia el aceite y filtro cada 10.000-15.000 km o 1 año máximo para uso normal. Pero ante un uso severo, un lubricante sintético permite extender un poco).
- Usa aceite sintético de calidad (con detergentes fuertes) y el especificado por el fabricante.
- Siempre cambia el filtro junto con el aceite (no reutilices).
- Evita trayectos cortos, sobrecalentamiento y contaminación.
- Si ya hay lodo visible (en tapa de válvulas), consulta en tu taller de confianza o en el concesionario de la marca: limpiezas suaves o flush progresivo pueden ayudar, pero evita flush agresivos que dañen sellos.
En resumen, el envejecimiento del aceite genera lodos que obstruyen y desgastan el motor, especialmente en culata y distribución. Un buen filtro, cambios regulares y aceite premium reducen drásticamente estos riesgos, prolongando la vida del motor y evitando reparaciones costosas. ¡La prevención es clave!




