Por Marco Soza de la Fuente
Director de Mecánica Automotriz y Autotrónica.
Escuela de Ingeniería y Recursos Naturales – DUOC UC Maipú
Los vehículos desde el 2000 incorporan inyección electrónica, sensores y unidades de control que cortan el combustible al soltar el acelerador. Con conducción eficiente y mantenimiento adecuado, se puede reducir el consumo entre 10% y 25%.
Conducción (mayor impacto): acelere progresivamente y suave; anticipe frenadas soltando el pedal para aprovechar el corte de inyección; mantenga revoluciones bajas (1.800-2.200 rpm gasolina; 1.400-1.800 rpm diésel); en carretera, circule a 90-100 km/h constantes (superar 100 km/h eleva 10-20% por resistencia aerodinámica). Use control de crucero en trayectos largos.
Mantenimiento esencial: verifique presión de neumáticos quincenalmente según especificaciones (baja presión +5-10% consumo); cambie filtro de aire cada 15.000-25.000 km; mantenga bujías, inyectores y lubricante recomendado (baja viscosidad, ej. 5W-30); realice alineación y balanceo al menos anual.
Otras medidas: reduzca peso innecesario (cada 50 kg +2%); retire portaequipajes de techo cuando no se usen (+hasta 20% en carretera); evite neumáticos sobredimensionados. Para A/C: ventanas abiertas <70 km/h; climatización >80 km/h (menor arrastre). Use start-stop en ciudad, planifique trayectos para evitar arranques en frío y monitoree consumo instantáneo en tablero.
Adicional (gasolina): no modifique octanaje del recomendado, ya que altera el control de detonación, aumentando consumo y deterioro motor. Consulte concesionario o mecánico de confianza.
En síntesis: conducción suave, neumáticos correctos y velocidades moderadas ofrecen el mayor ahorro inmediato y sostenible.




