Columna Medio Ambiente
Recientemente conmemoramos el Día Mundial del Reciclaje, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la preservación de los recursos naturales y la importancia de reintegrar los materiales a la cadena productiva. En Chile, esta fecha ya no es solo una efeméride ambiental; este 2026 marca una década desde la promulgación de la Ley 20.920 (Ley REP), un hito que nos obliga a pasar de la conciencia a la acción logística. Para la industria automotriz, esto se traduce en la gestión responsable y transparente de cada residuo generado en sus operaciones.
De acuerdo a cifras entregadas mediante el Análisis General del Impacto Económico y Social (AGIES), del Ministerio del Medio Ambiente, la proyección temporal de Envases y Embalajes industriales puestos en el mercado el 2030, será de 1.163.531 toneladas. Ante este escenario de crecimiento, el cumplimiento de las metas de valorización para este año -56% en papel y cartón, 51% en metales y 32% en plásticos- toma una relevancia aún mayor, transformando la trazabilidad en un pilar crítico para asegurar la sostenibilidad de las empresas a futuro.
Frente a este escenario, la colaboración sectorial ha permitido consolidar soluciones técnicas que facilitan el cumplimiento normativo. Ejemplo de ello es el modelo que ofrece ProREP, el cual ha sido adoptado por más de 650 empresas, de las cuales un alto porcentaje corresponde precisamente a la industria automotriz. Este respaldo masivo confirma que nuestro sector prefiere la especialización técnica para garantizar la trazabilidad de sus envases y embalajes. A diez años del origen de esta ley, el mensaje es claro: la responsabilidad con nuestro entorno es el motor que asegura la sostenibilidad y el prestigio de nuestra industria.
Para más información sobre cómo dar cumplimiento a la Ley REP en su empresa, puede visitar nuestro sitio web en www.prorep.cl o contactarse directamente al correo electrónico info@prorep.cl.




