Con la llegada de cada mayo, miro mi moto y miro mi ropero. Una nueva cita de los caballeros en motocicleta convocará a cientos de ciudades en el mundo por la causa del cáncer a la próstata.
Triumph Motorcycles patrocina y lidera esta gesta solidaria transcontinental y que en Chile suma ediciones y nuevos participantes.
Para 2026 puse en foco en una belleza italiana, bastante desconocida por lo que pude detectar: la Fantic Caballero 500. Fantic, la marca. Caballero 500, el modelo.
En el altar de la Escuela de Carabineros muchos se me iban acercando. Se supone que es un ambiente experto, pero la mayoría no la conocía. Ahora sí, que es italiana, que la representa el grupo Procircuit y que pueden ir a verla porque hay más versiones, como su hermana más power que es la Caballero 700.
La historia comienza en 1968 con periodos de auge gracias al enduro y el off road, el cierre, el resurgimiento, la venta de la compañía, etcétera, etcétera… Hoy ya vive un presente estable gracias a una sociedad por acciones, pero a diferencia de otras firmas emblemáticamente italianas que pasaron a ser de dueños chinos, Fantic, está ahí, en la bota, orgullosamente. Y en Chile. Y en el Distinguished Gentlements Riders, donde la sentí, la mostré y la corrí casi como pieza única, porque andaba una pariente suya conducida por el astro Jeremías Israel. ¿Qué tal?
Motor Minarelli de 463 cc monocilíndrico con 44 caballos. Harto detalle de “alta costura”, como su escape Arrow. Vayan a ver en Altorque lo que me dejó en el test más técnico. Acá les quise compartir este momento tan especial, único y en el idioma y sangre que tanto gusta y me gusta. ¿Capisci?








